Los servicios sociales deben recuperar y garantizar su función esencial: ayudar, proteger y acompañar a las personas, a los menores y a las familias que atraviesan dificultades económicas, de vivienda, salud, empleo, educación, cuidados o falta de apoyo familiar. La pobreza, el desempleo, una vivienda precaria, una enfermedad, una discapacidad, una situación de endeudamiento o…